Aprendiendo a ser gay

Aprendiendo a ser gay: Salir o no salir del clóset, he ahí el dilema… y aunque suene raro y quizás para varios fue fácil decir a sus familiares que tenían una preferencia sexual diferente, yo tardé 24 años para poder aceptarlo y tomar la decisión de hablar con mis padres y mi hermana.

Llegó un punto en el que no podía soportar más vivir “en secreto”, a pesar de que la mayoría de mis amigos lo sabían, la presión que sentía al no poder expresarme libremente ante mi familia me estaba ahogando. Hubo noches en las que lloré por pensar que nunca tendría el valor de contarles y terminaría viviendo solo. Daba varias vueltas en mi cabeza la idea de que no podría comenzar a vivir hasta haberme liberado. Nuestro principal temor al decir que tenemos una preferencia sexual diferente es por la reacción que tendrá nuestra familia.

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Cuando decidí contarles, ya había analizado las posibles reacciones que tendrían y tome medias, tenia el plan A y el plan B. El panorama que me planteaba era el peor de todos ¿Conocía bien a mis padres? ¿Sabía cómo iban a reaccionar?

Para ambos planes tenía que deshacerme de muchas cosas por si tenía que empezar a “viajar ligero”. Regalé y tiré la mayoría de mis cosas y dejé lo básicamente necesario y algunas cosas fáciles de transportar, como libros y películas, de ahí en fuera lo único que quedó fue mi ropa.

Mi plan A era irme a vivir a casa de un amigo y el plan B vivir solo. Tenía todo fríamente calculado. Quizás era muy fatalista lo que imaginaba pero la experiencia me había enseñado que esta situación era impredecible. Dos amigos acababan de pasar por lo mismo y a ambos los echaron de su casa. Hasta la fecha ninguno de los dos vive con sus familias y uno de ellos ya ni siquiera los visita.

Se acerba un viaje de trabajo en el que estaría fuera de la ciudad alrededor de un mes. Era tiempo suficiente para soltar “la bomba” y dejar que pensaran la situación sin tener que afrontarlos de frente. Así también yo tendría tiempo de pensar qué pasaría con mi vida.

Sentí que el hacer mi maleta me había tomado horas porque me daba vueltas en la cabeza todo: ¿Les digo o no les digo? Y exprimí hasta el último segundo para poder armarme de valor. En voz suave y algo quebrada llamé a mi mamá cuando pasaba frente a la puerta de mi cuarto, le dije que necesitaba hablar con ella de algo muy importante antes de irme de viaje. Mi mamá puso cara de preocupación y aunque me prometí no llorar, no lo pude evitar. Se me llenaron los ojos de lágrimas y mi mamá sólo pudo decirme: “¿Estás bien?”.

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Respiré profundamente y le dije: “Mamá, me gustan los hombres y quería decírselos antes de irme porque ya no puedo seguir viviendo de esta manera, ocultando todo”. En ese momento los ojos de mi mamá también se llenaron de lágrimas y me dijo que se sentía orgullosa de haber tenido unos hijos tan buenos y que, aunque ya sospechaba que sentía atracción por los hombres, había esperado hasta que yo tuviera la confianza para decírselo. Llamó a mi hermana y al entrar al cuarto nos vio a los dos con lágrimas en los ojos. Preguntó que pasaba y sin pensarlo más le dije: “Me gustan los hombres”. Ella se soltó a llorar y me abrazo. Me dijo que ya lo sabía porque había visto algunas cosas que le parecieron extrañas en Facebook e Instagram (Según yo, había sido muy cuidadoso con todo ese tipo de información pero parece que no). Ambas me dijeron que me amaban como era y estarían apoyándome siempre.

Mi papá tardó en regresar a la casa y no pude hablar con él antes partir. Mi mamá me dijo que no me preocupara, ella hablaría con él. Me fui de viaje y al regresar lo primero que me dijeron fue que ya habían hablado con él y le habían pedido que fuera respetuoso ya que durante varios años tuvo una actitud bastante homofóbica. Lo único que mi papá me dijo fue que ya lo sabía y estaba bien.

Hasta la fecha no he querido hablar más del tema porque me resulta incómodo y seguramente para él también. Me ha visto hablar con otros hombres y lo toma bien. Ha dejado de usar expresiones hirientes aunque los chistes de gay no los ha dejado del todo.

Hasta ahora los únicos que saben de mi preferencia sexual son mis amigos y mi familia cercana: Mamá, papá, hermana. Aunque falta enfrentar a mis tías, tíos y primos. El que lo sepa mi familia inmediata me es suficiente. Ya llegará el momento en que tenga que presentarles a mi novio y realmente no me importa tanto lo que opinen mis demás familiares. La única opinión que me importa ya la tenía, mi familia.

Todos en algún momento de nuestras vidas tenemos que enfrentar a la sociedad y declarar nuestra preferencia sexual para poder ser “libres” pero ¿realmente es necesario decirlo? Esa pregunta sólo tiene una respuesta y varía según cada persona. Hay que tomar en cuenta muchos factores que nos rodean antes de tomar esta decisión. No es algo que se deba tomar a la ligera y es un asunto muy personal que sólo uno puede decidir.

¿Somos capaces de enfrentar la reacción de nuestros padres? ¿Estamos seguros de que queremos que todo el mundo sepa que tenemos una preferencia sexual diferente? ¿Estamos listos para enfrentar los posibles cambios y actitudes de la gente?

Quiero terminar diciéndoles que si están e pasando por esto, no están solos. Acérquense a sus amigos ó algún familiar al que le tengan mucha confianza. El hablar de lo que sienten puede ayudarlos a tranquilizarse un poco. No dejen que nadie los presione, sólo ustedes saben cuándo están listos para decir: Soy gay.

Cuando te deje de importar lo que la gente diga de ti comenzarás a vivir.

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Alex Garcia Alvarez

Alejandro García Álvarez: Ingenuo de la vida, iluso e idealista del amor. Sólo soy un humilde tuitero

4 thoughts on “Aprendiendo a ser gay

  1. Hola. En lo particular pienso que es decisión de cada persona el hablar con su familia/amigos o no. Yo sentía la necesidad de hablarlo con mi familia, con apenas 15 años de edad hablé con mi abuela (alguien que siempre me ha apoyado en mis decisiones y que o sigue haciendo), a los pocos meses se lo dije a mamá pero casi obligado, ella se las ingenió para sacarme la verdad. Por último, siempre dudé en decírselo a mi papá puesto que es una persona muy machista y yo consideraba innecesario el decirle algo como eso, sin embargo y para mi muy grata sorpresa, a mis 21 años de edad, él también se las ingenió para sacarme las palabras de la boca y al decirle que soy gay me abrazó y besó diciéndome que él ya lo sabía, que sólo estaba esperando a que yo le dijera y que se sentía muy orgulloso de mi. Esto es un muy corto resumen de mi experiencia al ‘salir del clóset’ con mis padres y abuela, hay muchas otras cosas más de trasfondo pero el punto es que la experiencia de cada quien tiene sus similitudes y diferencias a la vez, es cuestión de cada persona de “estudiar” bien a su familiares para saber cuales podrían ser las posibles reacciones de los mismos. Pienso que es un gran peso que te quitas de encima (sea cual sea la reacción de ellos) puesto que ya no estas ocultando nada ni engañando a nadie, sobre todo a ti mismo. Hay que vivir la vida y ser felices siendo nosotros mismos <3

  2. Obvio que para cada persona es diferente y no importa que tan bien conozcas a tu familia siempre te llevarás una sorpresa. En mi caso me vi obligada por una ex que ni era gay (no es bueno andar con heterosexuales puedes terminar odiandolos y con mucha vida desperdiciada) todo salió muy mal pero sí te sientes liberado y hoy me doy cuenta que la opinión de los demás, te amen o no, en realidad no es importante si no todo lo que estás dejando pasar por estar bajo la sombra del miedo. Hoy hay quien lo acepta y quien no pero la diferencia es que para mi ya no es importante y me dedico a vivir mi vida.
    Creo que lo más difícil es aceptarse uno mismo, saber que tener una preferencia diferente no es malo. Es una forma de ser y ya pero si pueden pasar muchos años en que vivas enojado y queriendo morir por la decisión propia de no vivir y por tener miedo de la opinión de los demás. Y recuerda, no puedes cambiar la opinión de nadie ni hacer que piensen como tú.

  3. Me gusto mucho est post pues yo tambien con mis 24 aun no logro confesar a mis padres y lo q es peor aceptarme me ha costado mucho pues siempre pense q seria algo pasajero y no es asi, la verdad que solo pocos amigos lo saben y pues es dificil contar a mi familia contando que somos 11 hermanos asi q es lo mas complicado

  4. Muchas gracias por este post, me sentí totalmente identificado. Aún no lo hago, pero sé que esté es el año donde suceder tal hecho. Y sí, debe ser una decisión personal pero es importante igual que tengan con quien hablarlo, sin embargo nunca se dejen presionar y haganlo como lo consideren mejor.

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