¿Confiar o no confiar?

Al iniciar una relación vamos cautelosos por un camino que no conocemos debido a que no sabemos qué tan confiable es la persona con la que empezamos a salir. Es como cuando vas a un restaurante y te presentan un nuevo platillo, a primera vista puede tener una buena presentación pero no será hasta que nos acercamos y probemos donde conoceremos verdaderamente la experiencia de degustar aquellos alimentos. Puede que después de probar expreses que fue un platillo delicioso y suculento, descubras que la comida no tenía un buen sabor, te encantó pero no le cayó del todo bien a tu estómago o simplemente no te gustó, etc.

¿Confiar o no confiar? www.serviciodeagencia.com

            Es común que en primera instancia confiemos de buena fe en la integridad de la otra persona, es decir, presuponemos que es de confianza y que no nos traicionará. Sin embargo, al avanzar en una relación más vale tener razones, evidencia y motivos para confiar que simplemente decir “yo confío” basado más en un deseo que en una realidad.

            ¿Pero qué es la confianza? Podríamos definirla como un estado de ánimo que nos brinda esperanza de que aquello que deseamos es o será posible. Este proceso se trata de ir brindando nuestra confianza e ir observando qué tan confiable es la otra persona, es por eso que es necesario mirar este concepto desde dos perspectivas: por un lado, tiene que ver con nuestro estado de ánimo (actitud, deseos, expectativas, creencias, emociones, etc.) y por el otro, se relaciona con la otra persona, es decir, con las acciones y actitudes que muestra tu pareja.

Cada persona tiene ciertos estándares o medidas para otorgar la confianza. Hay quienes sus estándares son bajos y dejan pasar a rincones muy íntimos de forma rápida, claramente esto tiene sus riesgos y consecuencias. También hay personas que son muy rígidos en sus estándares impidiendo que los demás se acerquen o que sea muy difícil otorgar su confianza a su pareja (aunque esta última ofrezca grandes evidencias y razones para confiar), son como grandes buques a prueba de bombas nucleares, impenetrables. Todo lo anterior dependerá de nuestras experiencias previas y de la forma en la que hemos aprendido a relacionarnos con los demás.

Brindar la confianza va más allá de responder entre un “sí o no”, más bien es algo gradual, que se va construyendo y creciendo con base en actos. Las acciones nos constituyen, forman nuestra imagen ante nosotros mismos y ante los demás.

¿Confiar o no confiar? www.serviciodeagencia.com

            Recuerdo muy bien a una pareja que tuve hace algunos ayeres, era alguien muy guapo y atractivo, me juraba y perjuraba amor eterno, que me bajaría el cielo y las estrellas (¿Les ha pasado?). Sin embargo, lo que me comunicaba por medio de sus actos era algo totalmente diferente y contradictorio a lo que decía y ocurría en pareja.

            Existen muchas formas de deterior la confianza: mentiras, engaños, omisiones, revelar información íntima, romper promesas, invalidar lo que para el otro es importante, violencia, etc. Del mismo modo hay acciones que fortalecen la confianza en pareja, es decir, todo lo contrario a lo mencionado anteriormente. Se necesita más empeño y energía para crear que para destruir.

            Las relaciones de parejas poseen distintos componentes: amor, compromiso, atracción sexual, romance, intimidad, etc. Sin duda, la confianza es uno de los pilares y elementos principales que conforman una relación.

            Será un gusto leer sus comentarios, dudas y sugerencias en la parte de abajo del artículo. De la misma forma puedes contactar personalmente conmigo a través de mi Twitter y Facebook.

Autor – Pedro H. Sirvent

Psicólogo y escritor. Especialista en terapia individual, familiar y de pareja.

¿Te gusto? ¡Compártelo!

Pedro H. Sirvent

Psicólogo y escritor. Me apasiona todo lo relacionado a la psicoterapia, neurociencias y a los vínculos de pareja

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *