El bullying bifóbico por @Moctiii

¿Cuántos de nosotros, sin importar nuestra orientación sexual o identidad de género, hemos sufrido de acoso o bullying? Ya sea en la escuela, en el trabajo o incluso dentro de nuestro círculo familiar… Estoy seguro de que casi todxs. ¿Qué es lo que pasa con la gente?

El ser humano, por naturaleza, suele temer a lo desconocido. Ignorándolo, rechazándolo y en el peor de los casos, hasta agrediéndolo; y no hace falta decir que eso está mal. Les contaré una breve historia:

Corría el año de 2004, yo tenía 9 o 10 años (depende del mes), estaba en 4º de primaria, en el hoy inexistente Instituto Hellen Keller, plantel Del Valle; recién había empezado a descubrir mi orientación sexual, aunque desconocía los términos; sabía que no era heterosexual y, dentro de mi inocente infancia, creí que lo que yo sintiera estaría bien, y aunque debería ser así, para los demás sobretodo para los profesores y compañeros más grandes, no fue así.

Me gustaba mucho un niño llamado Alejandro, y se nos ocurrió que el baño a la hora del recreo era un buen lugar para “escondernos” y descubrir lo que nuestros instintos nos dictaban. ¡Qué error!

Obviamente no pasó mucho tiempo antes de que otro niño entrara y nos viera. De hecho, según su versión, se quedó ahí parado viéndonos “un ratito”, dijo él, y después fue a “acusarnos” con el conserje, un hombre de unos setenta y tantos, se moría por golpearnos el don. Éste a su vez llamó a nuestra maestra, ella a la directora, la directora a nuestros papás y… Bueno, ya se imaginarán el desmadre que se armó; literal.

Entre tanto alboroto yo no sabía bien qué era lo que pasaba, por qué era el regaño.  ¿Era por el beso, era porque los dos éramos varones; ya por eso estábamos pervertidos? Ya saben, mentalidad de los 2000’s.

Todo este relato para justificar mi primer punto: ¿Qué llevó al niño a acusarnos? Posiblemente prejucios inculcados en casa; o envidia (jajaja). ¿Por qué el conserje nos miraba con ese desprecio? Seguramente porque era clásico macho, mocho, golpeador y muy muy religioso. ¿Por qué la maestra y la directora se alarmaron tanto; por qué nuestros papás nos castigaron…? Todo por lo mismo, prejuicios absurdos y mentes cuadradas.

Por fortuna en los últimos años se han estado rompiendo los esquemas, hoy todxs podemos adoptar y casarnos, al menos en México. Y aunque como bisexual bien podría llevar mi vida completamente “normal”, más bien estereotipada, sé que no tengo por qué vivir en un molde social impuesto por encima de mi propia felicidad. Podría evitarme “problemas”, pero prefiero evitar frustraciones.

Por último, quisiera que me cuenten de sus experiencias en info@serviciodeagencia.com para enriquecer este espacio que desde hoy bautizo como #MartesBisexualSDeA, podrían usar ese hashtag como asunto en el correo; también pueden seguirme en Twitter, como @Moctiii o añadirme a snapchat, donde por cierto, es el único espacio en les adelanto de qué hablaré en siguientes artículos. Me encuentran como Moctii94.

Muchas gracias por leerme, sigan leyendo a mis compañeros aquí, en la Ventana LGBT de Servicio de Agencia. Besitos.

Artículo por Fernando Moctezuma

@Moctiii

En ServicioDeAgencia estamos a favor de la libertad de expresión y ofrecemos un espacio donde es bienvenida la diversidad.

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