Hablemos de la famosa Sexcita: ¿Has tenido una?

El sexo casual ha sido, y es, un tabú aún en la “moderna” Ciudad de México. Aceptar que alguna vez hemos aplicado el touch and go, frecuentemente, trae consigo el estigma de ser considerado (a) fácil, inmoral o pervertido (a). En una clara apuesta por visibilizar el sexo anónimo y ocasional, que una mayoría de hombres y mujeres en esta ciudad han practicado aunque lo nieguen con todas sus fuerzas, el director, escritor y productor de teatro Álvaro Ros Tor presenta en la el foro teatral del Centro Cultural de la Diversidad-Foro Cultural Luís Vázquez, su obra: SEXCITA.

SEXCITA

es una comedia de enredos que se establece entre cinco desconocidos, quienes, movidos por el deseo del sexo ocasional y anónimo, se dan cita en la dirección que señala un anuncio clasificado. La reunión carnal ha sido convocada, de manera individual e independiente, por “Fer”. No obstante, ninguno sabe con exactitud si “Fer” es hombre o mujer. Cada uno de los personajes en escena imagina el sexo de quien los ha reunido según su deseo. Alan (Jean Paul Tardan), por ejemplo, asume que, al igual que él, es un hombre gay. Mientras German (Iván Chávez) piensa que es una chica a quien le interesa la literatura y con quien podrá experimentar nuevas aventuras. Alegra (Krystelle) supone que usará su lengua …practicando francés con un apuesto galán. Mientras que la que pareja, conformada por Silvia ( Majo Medellín) y Andrés (Ricardo Navarro), desean someter a “Fer” en el arte del cuero y el látigo.

La llegada de los personajes al sitio del encuentro sexual será el motivo para que cada uno descubra que no es el o la única en haber sido citado. Entre confusiones los invitados se irán conociendo, hasta el momento en que los cinco se encuentren en escena. A partir de ese instante, los personajes se centrarán en descubrir quién es “Fer”. Las insinuaciones sexuales entre ellos no se hacen esperar. No obstante, será Alán quien, una vez que todos concuerden en que “Fer” no llegará al sitio, propondrá que entre los presentes se realice una orgía. Ante tal sugerencia, Germán se opondrá, mientras los otros se mostrarán dudosos.

La tensión del grupo se rompe con una llamada de “Fer”, quién casualmente se encuentra con otras personas, cuyas características resultan interesantes para casi todos los personajes, excepto Alán. Ante el deseo de un desenfreno sexual mayor, los demás parten rumbo a la nueva dirección proporcionada por “Fer”. En escena queda sólo Alán, quién a lo lejos escucha la voz de otra persona que viene a la habitación en la que se encuentra. Lo que sucede después es…desangeladamente inesperado.

Cuerpos para el deleite visual de los asistentes. Un recurso sin duda necesario para una obra cuya naturaleza es el entretenimiento y el voyerismo. A SEXCITA no se le puede exigir una dramaturgia densa ni ilustrativa en temas como la objetivación del cuerpo, el sexo y los deseos. Eso no está en discusión. No obstante, resulta irremediable señalar que, con todo, la forma no remedia el fondo en esta puesta en escena. Por momentos tiene aciertos en su comicidad, en otros, simplemente es aburrida y redundante. Los noventa minutos que dura la obra no son necesarios. En menos tiempo es posible mostrar la esencia de la misma que se reduce en tres aspectos: insinuación sexual, picardía y exhibicionismo corporal. Si ha de explotar el exhibicionismo y la comicidad debe hacerlo de manera amena, ágil y seductora. Lo contrario, convierte a la obra en algo que “no acaba de convencer”.

Por otra parte,

las actuaciones son mediamente destacables. La pareja conformada por Jean Paul Tardan (Alán) y Iván Chávez (Germán) es, tal vez, la más afortunada en cuanto a su interpretación. Sin embargo, su primer acto es tan extenso que caen en lugares comunes y el tedio. El personaje de Alegra (Krystelle) es exagerado en el recurso del francés. Mientras que Andrés (Ricardo Navarro) muestra una actuación decente al interpretar a un sado alemán y a un cómico norteño. Lo que es un hecho es que la improvisación en algunas escenas fue evidente, como ese recurso de “pedir aplausos” cuando la obra no lo ameritaba. O hacer mofa de algún imperfecto en la escenografía. No asumo que la improvisación sea un recurso rico en la interpretación, el detalle es que no debe notarse.

El trabajo como director de Álvaro Ros Tor, quien ya tiene experiencia en obras como: “E-mail, la Cibercomedia”, y “El reino de las galletas”, debería ser más arriesgado considerando que SEXCITA ya ha tenido una temporada dentro del Centro Cultural de la Diversidad. Parece clara la intención de provocar la mirada del espectador “con un buen taco de ojo”, por tal motivo, debería probar con más seducción y coquetería. Por ejemplo, entre Alegra y Silvia, o entre Germán y Alegra. Si hemos de apostar por el exhibicionismo y la “cachondería” habrá que hacerlo sin tapujos. Sin que ello se traduzca en vulgaridad o lenguaje de mal gusto.

 

Finalmente, SEXCITA es una obra que se queda a muy poco de lograr una experiencia de ruptura respecto al sexo casual y anónimo. La idea es interesante, sin embargo, la ejecución queda a medias. Existen parámetros heteronormativos, por ejemplo, en la escena donde Alán es excluido de la orgía por su condición de “jotito”. Considero que el teatro debe ser un ventana a realidades que, por prejuicio, en la vida cotidiana se ocultan. ¿Qué hubiera sucedió si, en el último momento, Germán acepta las insinuaciones de Alán? ¡Conmoción! Durante casi toda la obra hay una tensión sexual entre los personajes, o al menos, eso sugiere la interacción entre ambos, aquel seduce, el primero cede. Hubo una oportunidad de mostrar el crisol de la diversidad y las prácticas sexuales, de manera cómica y seductora, lo que sería más propositivo e interesante. No obstante, se optó por el camino seguro, lo cual no está mal si se considera que la puesta en escena no es exclusiva para el público homosexual, aunque en su mayoría sean éstos los que estuvieron presente en la función a la que asistí. Como intento es aceptable, esperemos que exista una versión más arriesgada.

SEXCITA se presenta todos sábados a partir de las 20:30 hrs., en el Centro Cultural de la Diversidad, durante los meses de mayo y junio. ¡Vayan a verla! Compartan conmigo su experiencia, acuerdos y desacuerdos. ¡Hablemos de teatro!

Soy Carlos Díaz y te agradezco tu lectura y comentarios!!!

¿Te gusto? ¡Compártelo!

Carlos Díaz

Titulado de la carrera de Ciencias de la Comunicación Carlos Díaz es un apasionado de la pluma con un estilo literario fresco y muy actual

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *