La frágil masculinidad del homosexual promedio

Frases volátiles invaden los perfiles de muchas apps de ligue gay, oraciones y sentencias despectivas inundan las redes sociales: “cero afeminados”, “masculino x masculino”. Y por supuesto, nunca falta un chiste o un comentario incisivo en los antros y bares de ambiente: “pinche pasiva”, “jota”, “tragona”. Lo que nos lleva a pensar y confirmar que existe una frágil masculinidad en el homosexual promedio de la que todos hacen uso.

¿Qué tan masculino se puede ser cuando se ama a otro hombre?

¿Qué tan bueno o malo es ser pasivo?

¿Ser activo te hace más hombre?

¿Qué es ser afeminado” y por qué es tan negativo?

Las respuestas concretas probablemente no existan, pues todas ellas pueden ser tan diferentes como las opiniones de cada uno de los miembros de la comunidad Gay.

En algunas publicaciones en Facebook pude leer “entre jotas nos podremos ofender pero jamás lastimarnos”, dicha sentencia resultó ser un tanto cierta a la hora de la práctica, pues dichos adjetivos van y vienen de boca en boca en cualquier grupo de amigos pertenecientes al ambiente gay.

¿Será correcto?

Tal vez sí, tal vez no, pero lo cierto es que lo femenino, aquí y allá en la heterosexualidad, siempre parece representar algo negativo. Un hombre debe ser masculino, sin importar su preferencia sexual o su identidad de género, pues nació con un par de testículos entre las piernas. Una mujer debe comportarse como una mujer, y eso significa tener el papel pasivo en prácticamente todos los aspectos de su vida, por el simple hecho de nacer con una vulva.

Pasivo, activo, inter…

eso no define la forma en que puedes y quieres ser, comportarte, actuar o vestirte. Con el tiempo y la experiencia, entiendes que lo que sucede en la cama o al final de una cena cuando toca pagar la cuenta, no depende de nada más que de un enorme número de decisiones y gustos inmiscuidos en una relación humana.

 

¿Cuál es la necesidad de encasillar todo? LGBTTTIQ y el resto de letras enumeran una variedad de gustos y posibilidades, ¿es necesario agregar más etiquetas y estereotipos?

Lo masculino no es superior, lo femenino no es inferior. Ninguno de ambos extremos representa “lo mejor”, e incluso, hay una gran variedad de opciones en medio de estas dos vértices. ¿Seguro qué quieres limitarte a ser sólo una cosa en toda tu vida?

Yo soy Fernando Barrera no olvides dejarme tus comentarios y sobre todo compartir este texto.

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Fernando Barrera

Macho biológico, homosexual ideológico, fotógrafo y escritor... Creo en el talento y en la bondad... Escribo para el cambio, dibujo con luz para la imaginación.

One thought on “La frágil masculinidad del homosexual promedio

  1. Bien: El asunto radica en el mismo concepto de masculinidad, como construcción cultural, dice Connell, al menos en Occidente, tiene su fundamento en la oposición a la mujer y su universo femenino. La masculinidad hegemónica de cada sociedad, se diluye en hombres y mujeres, sin importar su orientación sexual. Los hombres homosexuales, al igual que los heterosexuales, crecemos con ideas misóginas y homofóbicas, ambas hijas del patriarcado y la heteronorma. La apuesta sería que los hombres homosexuales se dieran cuenta de ello y apostaran por performar un género más libre, sin embargo, todavía estamos lo suficientemente intoxicados para seguir pensando en términos misóginos, demeritando lo femenino, no sólo en la apariencia y conducta, también a nivel emocional (“no seas intenso”, “qué cursi”, “qué niña”, etc.) y sexual (“cojer como machos”). Esta situación no cambiará hasta que dejemos de consumir imágenes que refuerzan esos aspectos en el universo homosexual.

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