La otra iglesia; la iglesia incluyente

Hace unos días tuvimos la oportunidad de hablar con Dan Santos, abogado, activista por los Derechos Humanos, tuitero y hasta peluquero. Conferencista en temas de espiritualidad y desarrollo humano, que predica la otra iglesia; la iglesia incluyente

En octubre de 2016 fue ordenado presbítero por la Ecumenical Catholic Church, actualmente dirige La Casa Apostólica, una comunidad cristiana progresista, incluyente y ecuménica donde se congregan personas procedentes de diversas tradiciones religiosas: mormones, adventistas, pentecostales, católicos, metodistas y anglicanos para aprender y compartir la fe y celebrar la diversidad.

¿De dónde surge tu interés por defender la diversidad desde el punto de vista teológico?

En realidad, surge primero un interés por la teología, la religión, por eso que llaman “Dios” porque yo no tengo ninguna duda de que la divinidad existe, es decir, esa parte que podemos llamar energía, poder interior, alma, espíritu ese algo que desde los inicios de la humanidad ha estado presente como certeza, como pregunta, como respuesta a lo inexplicable, como inquietud de millones de personas. Dice Morgan Freeman: “El Dios que vive en mí, es la mejor versión de mí” y mi inquietud vino de la reflexión de conocer un dios monstruoso, caprichoso, vengativo, asesino y violento que conocí porque así me lo presentaron. Ese dios no odia a los homosexuales, odia todo lo que odian muchos religiosos, de ahí vinieron preguntas y búsqueda.

¿A qué atribuirías que la iglesia católica aún no acepte las preferencias no heterosexuales?

A la historia. La Iglesia es una institución milenaria, heredera de, entre otras, las visiones judía, grecorromana y medieval del mundo; lo que no tomó de una lo tomó de otra y así llega hasta hoy; lo cierto es que Jesús de Nazaret nunca condenó la conducta sexual de las personas y, por otra parte, la homosexualidad tal como la conocemos hoy no existía en aquellas épocas, la Biblia habla de penetración anal como una práctica condenable y una lectura contextualizada del texto bíblico permite entender que dichas prohibiciones tienen que ver con todo, menos con una condena a las relaciones homoeróticas, sino con actos rituales paganos o a la violación anal como forma de violencia. Hoy la Iglesia tiene voces que pugnan por cambios pues saben que no tiene ningún sentido y menos aún espíritu evangélico condenar a las personas LGBT.

En tus redes sociales dices que eres “alérgico a los fans de Jesús” ¿Crees que las religiones judeocristianas y la diversidad sexual y de genero puedan coexistir en paz?

Perfectamente, pues lejos del pensamiento mágico y “milagrero” que las religiones han creado en torno a la figura de Jesús, lo que este viene a revelar a un pueblo pobre, derrotado, humillado, conquistado por el imperio romano y además víctima de una religión llena de reglas y más reglas es que el amor es lo que le puede salvar; no es romanticismo cursi sino que tiene pleno sentido a nivel emocional, espiritual, social y político: amar al prójimo es “la neta”, amar es la solución; caminar por la vida con una ética guiada por el amor como valor supremo. Amar a Dios y al prójimo y ser homosexual no es incompatible; ser cristiano y no amar al prójimo por ser homosexual, esa sí que es una contradicción.

Comencemos con un tema fuerte e indignante ¿Qué opinas que debe hacer la iglesia y las autoridades con sus autoridades que han sido acusadas de abuso sexual hacia menores?

Las iglesias (no solo la católica romana) suelen procesar internamente los casos de abuso, eso no es malo, pero como los actos constituyen delitos de acuerdo a la legislación nacional y no existe el fuero eclesiástico, la jerarquía tiene la obligación moral y legal de informar a las autoridades sobre estos casos, eso es lo que se está reclamando a l arzobispo Norberto Rivera en estos momentos; el cumplió con lo que estipulan las reglas de la iglesia, pero omitió informar al ministerio público sobre los hechos de los que ha tenido conocimiento.

¿Qué tipo de represalias has sufrido por parte de colegas teólogos y allegados a la iglesia?

Ninguna, afortunadamente solo muestras de apoyo, solidaridad y empatía; los tiempos cambian y hasta la Iglesia mayoritaria (católica romana) se mueve con todo y sus lastres. Conozco a líderes católicos que vienen trabajando por un cristianismo más incluyente como Raúl Vera, obispo de Saltillo, el Padre “Chema” de Monterrey que trabaja muy cercano a los movimientos sociales, Julián Cruzalta, teólogo feminista y por redes sociales a personas como la hermana Mónica Astorga, religiosa carmelita que dirige un refugio para mujeres trans en Argentina o Nadia Bolz Weber, ministra luterana en Estados Unidos que trabaja con “desadaptados”: drag queens, usuarios de drogas, etc.

El Papa a veces tiene posicionamientos a favor de la diversidad, pero en otras ocasiones insta a defender la “familia tradicional” ¿Cuáles son las posturas del Papa Francisco sobre diversidad sexogenérica?

Hay que entender que el verdadero poder tras el trono es la Curia romana; Francisco tiene posiciones progresistas, pero tiene que ir con cuidado para no provocar un cisma; sus declaraciones conservadoras pueden enojarnos, pero se enojan mucho más los conservadores con sus avances, gestos y reformas. Podemos ver cómo ha ido deshaciéndose de cardenales conservadores a quienes ha ido restando poder. Cuando un papa desafía a la Curia esta es implacable; Juan Pablo I quiso poner orden en la banca vaticana y dijo que Dios no solo es padre sino “también madre” y solo duró treinta días al frente de la iglesia, muriendo en extrañas circunstancias que han dado pie a muchas teorías.

¿Cuál crees que sea la razón por la que aun la iglesia, y más específicamente sus autoridades se niegan a incluir a la comunidad LGBTTTQIAP?

La vieja guardia tiene la escuela del silencio, entre sus mismos muros se da la homosexualidad, pero no se debe hablar de ella; ese pensamiento tiene prisioneros a muchos jóvenes seminaristas en formación, pero la luz del amor evangélico se cuela por todas las rendijas de sus clósets y poco a poco la misma iglesia católica y otras confesiones evangélicas tendrán que aceptar e incluir a las personas LGBT como hijos, no hijastros de Dios. Ahora hay que decir otra cosa: Ni todos los LGBT están esperando ser incluidos en las iglesias tradicionales ni todos son creyentes; por eso se están dando estos movimientos emergentes y alternativos que permiten conciliar fe y sexualidad a las personas diferentes, por otro lado hay LGBTS que no son creyentes y no necesitan el “perdón” de las iglesias, sino el respeto de estas a sus vidas privadas y al Estado laico.

¿Tú qué opinas del frente nacional por la familia y el autobús transfóbico de Hazte Oír?

Que la libertad de expresión que invocan tiene límites, les guste o no; definitivamente no tienen derecho a emitir opiniones y mensajes que discriminan y son alimento ideológico a los crímenes de odio.

¿Cómo vez a la diversidad sexual y sus derechos actuales? ¿Qué agregarías y que quitarías de las luchas LGBT+?

Una pregunta peligrosa. La dignidad la tenemos todas las personas, la justicia debe ser aspiración y lucha en un Estado democrático; todas las opciones, preferencias e identidades deben ser respetadas. No podemos dejar de ver, sin embargo, que en activismo LGBTTTIQ hay fanatismos, dogmas de fe y rasgos autoritarios que pretenden uniformar el discurso y callar a los disidentes.

En tu camino de fe y de defensa de los derechos de la diversidad, ¿Cuáles han sido tus mayores obstáculos y tus mayores satisfacciones?

El miedo es un obstáculo, el miedo a fallar, a no hacerlo bien, a no estar a la altura de la misión que te has echado a cuestas; un obstáculo grande es la incomprensión de cristianos conservadores que ven la aceptación e inclusión dela diversidad como una aberración mayúscula por una parte y los ataques o burlas de liderazgos LGBT que cuestionan de igual manera lo que consideran una “sumisión al enemigo”, unos y otros tendrán que aceptar y respetar una terca realidad: existen personas con preferencias sexuales e identidades de género distintas a la heterosexualidad y estas, en tanto personas normales, tienen derecho a creer y manifestar sus creencias y su espiritualidad que también forman parte de su personalidad.

¿Planeas ascender a otros cargos dentro de la Institución católica? ¿En un supuesto de que te conviertas en un alto líder, que cambiarias primero para ayudar a la población LGBTQ?

No pertenezco a ninguna de las grandes ramas del catolicismo (romanos, anglicanos u ortodoxos) así que no me veo haciendo carrera ni llegando a altos círculos; algunas denominaciones católicas independientes me han sugerido que acepte la consagración episcopal (obispo), pero no la siento necesaria para el ejercicio de mi labor: comunicar un mensaje de justicia, paz e inclusión. ¿Qué haría si hipotéticamente llegara a un alto cargo? Enfocar en el amor y la justicia como brújula de todas nuestras acciones, siguiendo ejemplos como Monseñor Romero o Juan Pablo I (el primero eh, no el segundo).

Para concluir, ¿Qué le dirías a los lectores respecto de la fe y la diversidad LGBTTTI?

Las iglesias que trabajan para incluir a las personas LGBTTI también enfrentan retos y tienen divergencias; nosotros apostamos por el compromiso social, por la agenda de derechos humanos, por la participación activa en la vida de las comunidades, nosotros nos guiamos bajo el lema: “Menos amén, más acción” creemos que el mensaje evangélico es social, es político, es para el aquí y el ahora, para salvar personas liberándoles del dolor, la injusticia, la corrupción, el abuso y la explotación, etc., otras iglesias cristianas “gays” se quedan repitiendo los patrones de comportamiento tradicionales: encerrar a las personas LGBTTTI en ghettos, en cuatro paredes, cantando alabanzas y esperando el “juicio final”. El reto de los liderazgos religiosos progresistas es la lucha por la justicia hoy.

Colaboración por: Daniel Serrano

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