NO sólo es la palabra, es dónde y cómo dices Puto!

Si hablamos en sentido técnico, podemos definir a la “Palabra como la unidad léxica constituida por un sonido o conjunto de sonidos articulados que tienen un significado fijo y una categoría gramatical”.

Es un hecho concreto que a veces las palabras pueden lastimar mucho más que un golpe y herir por mucho más tiempo.

Aunque más a allá de ese significado fijo que podría tener; existe la connotación que se le da y sobre todo el contexto en el que se da, hablamos del conjunto de circunstancias que rodean una situación y sin las cuales no se puede comprender correctamente el uso y la intención que se le da a la palabra.

¿Esto a qué nos lleva?

Pues me refiero al uso y polémica de esta palabra que en México y en parte de América Latina podemos utilizar de manera común y de forma muy despectiva a todo aquello que es diferente de la masculinidad: lo femenino, lo débil, lo poco valorado, lo homosexual que nos puede parecer alguien…. PUTO.

www.seriviciodeagencia.comEsto sale a relucir por dos cosas; una son las altas multas impuestas por la FIFA que ha pagado la Federación Mexicana de Futbol por el famoso y polémico ¡Eeeh Puto! Y la otra por la controversia que se generaron cuando en el Maratón de SAGA Live de Adela Micha los youtubers Pepe y Teo confrontaron a El Piojo Herrera haciéndole ver que, más allá de lo que se piensa, la palabra en el contexto es HOMOFOBA y por eso se pide que no se grite.

Como Pepe y Teo comentaron no necesariamente es ofensiva, pero si es una palabra con una connotación negativa, que genera polémica y que, muchas personas de la comunidad LGBTTTIQA alguna vez han sido amedrentados con ella, desde insultos verbales sumados a lo físico, bullying, hasta asesinatos de odio donde es lo último que escuchan es eso…PUTO.

Aquí lo que más preocupante y alarmante se me hace es ¿Qué no somos una comunidad? Debido a la replica que dieron en su Canal, se llegó a generar un debate en Twitter donde miembros de la misma comunidad mencionaban que no se sentían ofendidos por el uso de la palabra; y quizá sí, no tendrían por qué sentirse así.

Quizá ellos jamás fueron acosados en la escuela por ser un poco más afeminado y delicados, lo cual no tiene nada de malo. Igual y a ellos jamás los golearon en la escuela o en su casa por ser tan hombrecitos. Nunca sintieron el rechazo de amigos y familiares por no ser normales.

Ellos no sufrieron tortura o hasta la muerte por ser tan jotos.

Aquí no se trata de juzgar a nadie, pues todos los puntos de vista son válidos.

Hablo más de la empatía que podemos tener; o que mejor dicho deberíamos de tener.

Desde que descubrí mis preferencias, pensé que ser parte de la comunidad ayudaría a mitigar aquellos momentos en los que me sentí fuera de lugar, pero me di cuenta que, dentro de nuestro colectivo se sigue segregando entre flacos, altos, pasivos, activos, gay y bisexuales, vestidas y locas, jotas entre muchas otras.

Pero al final más allá de recalcar las diferencias entre nosotros, deberíamos buscar las similitudes y apoyarnos, como lo haría una comunidad real sin poses ni prejuicios.

Con el arcoíris bien plantado, pues el amor y la empatía está echa de una gama inmensa de colores.

Ustedes ¿Qué opinan? Me gustaría recibir sus comentarios, búscame en Twitter como @m_arreortua

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Mike Arreortua

Publicista/ Fotógrafo amateur/ Copy así de sencillo

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