¡Mamá, fui a Acapulco y todo bien!

Ahora si puedo decir ¡Mamá, fui a Acapulco y todo bien! Todo comenzó hace medio año cuando en una de esas veces que me metí a navegar en internet, como de costumbre, comencé a buscar ofertas de vuelos; tenía antojo como un clima de tropical y se me ocurrió ingresar como destino Acapulco, así que deje que las páginas de ofertas hicieran lo suyo y ¡Sorpresa!, apareció una que llamo mi atención, $3 600 pesos…

"¡Mamá, fui a Acapulco y todo bien!"