Viviendo en el continuo Aprendizaje Significativo

Desde hace décadas sabemos que aprender no es sinónimo de conocer, que aprender significa poder ser (no tanto poder hacer), y que aprendemos a través de moldear nuestras mentes para desarrollar actitudes ante la vida a través de algo llamado Aprendizaje Significativo.

El psicólogo David Ausubel

(teórico del aprendizaje significativo) descubrió que las personas “aprendemos de verdad” sólo si lo que conocemos tiene sentido para nosotros, es decir, un significado, y que el significado sólo se descubre a través de la práctica y la experiencia. Por ejemplo, conocemos (en concepto) la discriminación por homofobia, y según la calidad y cantidad de este conocimiento podríamos hacer cátedra del tema, investigar, analizarla, e incluso tener sentimientos al respecto, pero jamás estaría bien aprendido lo que significa discriminación por homofobia hasta que lo experimentemos. Sin experiencia o práctica, los seres humanos somos incapaces de aprender bien, ni de darle sentido o significado a las cosas, por más que lo creamos o lo pretendamos mostrar. Y esto no es opinión, es ciencia.

 

Es por esto que la primera Marcha del Orgullo es muy importante para toda persona LGBT. Las Marchas del Orgullo LGBT son una oportunidad de aprender significativamente a sentirse socialmente a gusto con la etiqueta LGBT, que incluso para quienes no la quisieran, para poder quitársela la tienen que traer bien puesta primero. Son, también, una oportunidad de sentirnos cómodos en nuestra piel, de apropiarnos de todos los prejuicios sociales que tienen las letras LGBT y hacer una fiesta con ellos. Para salir del clóset, primero se sale con uno mismo, luego con los contextos sociales significativos, y finalmente con el mundo entero; marchar está dentro del último paso en el proceso de salir del clóset.

 

Si decido marchar…

me doy la oportunidad de que mi homofobia internalizada aprenda significativamente que hay espacios y momentos donde ya no pasa nada por ser LGBT, y que no es necesario despreciar quien soy (ni a quienes son como yo) para protegerme o esconderme de ser identificado como persona LGBT, en otras palabras, marchando aprendo a vencer la vergüenza y el estigma, y amarme más.


Si decido marchar…

me doy la oportunidad de aprender significativamente que huir de mi realidad homofóbica es inútil y que, sin negar el miedo a ser rechazado o discriminado, hoy decido darle frente, de cara; es darme la oportunidad de aprender significativamente a reconocerme valiente y capaz de amarme sin condiciones, aunque no me lo hayan enseñado. Marchar es educar significativamente a la sociedad, y a uno mismo, a sentir gozo de vivir siendo lo que uno puede ser y de celebrar y respetar la diversidad humana y la expresión de todas las identidades sexuales (incluyendo la heterosexual), que por siglos, a causa de esto, las personas hemos sido víctimas de persecución, discriminación, violencia y asesinatos.

 

Marchar es una decisión definitoria para una persona LGBT, siempre existe un antes y un después tras la primera marcha, es una acción que ayuda a vivir una experiencia de vida LGBT más feliz y más saludable. Además, una oportunidad de hacer política y activismo aprovechando que se cuenta con todo el respaldo de las leyes jurídicas, las leyes naturales y las científicas. Es la oportunidad para gritarle a la homofobia, al odio y a la ignorancia, tanto del mundo entero, pero más importante, a la de uno mismo: ¡SÍ SOY Y QUÉ! ¡Y TAN DIGNO COMO CUALQUIERA!

 

Junio es el mes del Orgullo LGBT; únete a un contingente, a una causa, ve con alguien o ve solo, ve en fiesta, o en seriedad, ¡pero marcha! El aprendizaje significativo global a penas comienza.

“En la bandera de la libertad bordé el amor más grande de mi vida”
– Federico García Lorca.

 Soy Psic. Alex Torres (@Psicoloco) comparte este texto déjame tus comentarios!!

¿Te gusto? ¡Compártelo!

Psicoloco

Creando y renovando la perspectiva de un facilitador del desarrollo humano... donde se celebra la autenticidad, la congruencia, las ganas de ser feliz y el compromiso con ellas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *